A todos aquellos que no han rendido su pensamiento a la barbarie fascista, a todos aquellos que aún creen en la libertad de la inteligencia:
Nosotros, escritores reunidos en el Segundo Congreso Internacional, declaramos que la cultura se encuentra en peligro mortal. Hemos visto en España cómo la rebelión militar, aliada con el fascismo internacional, destruye sistemáticamente escuelas, bibliotecas, laboratorios y obras de arte.
Frente a esta amenaza, llamamos a la solidaridad de todos los intelectuales del mundo entero. No hay neutralidad posible cuando se ataca la raíz misma de la civilización. El silencio es complicidad. Os pedimos que unáis vuestra voz a la nuestra, que utilicéis vuestras plumas, vuestra influencia y vuestro arte para detener esta masacre.
La victoria del pueblo español será la garantía de la paz y de la pervivencia de los valores espirituales de la humanidad.